La displasia de cadera es un problema del desarrollo: la cadera del perro no se forma bien y queda floja. Con el tiempo, esa articulación floja se desgasta y aparece la artrosis, que es la que causa el dolor. Es más común en perros de raza grande y la genética es su mayor factor de riesgo, pero la comida y el peso también cuentan. No tiene una solución casera, pero hay mucho que se puede hacer: desde mantenerlo delgado hasta cirugías que, en algunos casos, cambian el pronóstico.
¿Qué es la displasia de cadera?
La cadera funciona como una bola dentro de una cavidad: la cabeza del fémur encaja en una cavidad de la pelvis. En la displasia, ese encaje no se desarrolla bien y la articulación queda laxa. Esa inestabilidad va dañando el cartílago, y con los años aparece la artrosis. Según el Manual de Veterinaria MSD, en su aparición influyen la herencia, el crecimiento excesivo, la alimentación y el ejercicio.
¿Qué perros tienen más riesgo?
- Los de raza grande. Es más frecuente en ellos, aunque también puede darse en perros pequeños.
- Los hijos de perros con displasia. La genética es el mayor factor de riesgo. Por eso, en las razas con riesgo, se recomienda evaluar la cadera de los padres con radiografías especiales antes de cruzarlos.
- Los cachorros que crecen demasiado rápido. Comer de más y subir de peso muy rápido durante el crecimiento puede empeorarla.
- Los perros con sobrepeso. En un estudio con 48 labradores con caderas propensas a la displasia, los que comieron un 25 % menos durante toda su vida tuvieron artrosis de cadera mucho más tarde: en el grupo que comía libremente, la mitad ya la tenía en la radiografía a los 6 años; en el grupo que comió menos, la mitad llegó a los 12.
Señales de displasia de cadera
Muchos perros con displasia no muestran ninguna señal, sobre todo de jóvenes. Cuando aparecen, las más comunes son:
- Cojera, que empeora después del ejercicio.
- Le cuesta levantarse o no quiere saltar.
- Corre en “saltos de conejo”, moviendo las dos patas de atrás al tiempo.
- Carga el peso en las patas de adelante.
- Pierde músculo en las patas de atrás.
- Se ve rígido, o le duele cuando le estiran o le doblan la cadera.
Si notas alguna, mira también nuestra guía de 7 señales de dolor en las articulaciones.
¿Cómo se diagnostica?
El veterinario examina la cadera para ver si está floja y toma radiografías con el perro en posiciones especiales; casi siempre necesita una sedación suave. Algunas pruebas se pueden hacer desde cachorro, y eso importa: ciertas cirugías solo sirven a edades tempranas.
Tratamiento
Sin cirugía
La mayoría de los perros con displasia no necesita cirugía. El manejo incluye:
- Mantenerlo delgado toda la vida. Es lo más importante que puedes hacer en casa.
- Ejercicio controlado. Paseos con correa, de una duración que tu perro aguante bien, y mejor lejos de superficies duras.
- Antiinflamatorios recetados por el veterinario, en la dosis más baja que funcione y con exámenes de sangre para vigilar los riñones y el hígado.
- Fisioterapia, que ayuda sobre todo a los perros sedentarios y en la recuperación después de una cirugía.
- Omega 3 de aceite de pescado, que según el Colegio Americano de Cirujanos Veterinarios (ACVS) puede ayudar. En cambio, no hay estudios revisados por pares que muestren que los suplementos para el cartílago ayuden.
Con cirugía
Se reserva para los casos graves o los que no mejoran con el manejo anterior. La opción depende sobre todo de la edad del perro:
- Sinfisiodesis púbica juvenil: en cachorros de 10 a 18 semanas. Cambia el crecimiento de la pelvis para que la cadera encaje mejor.
- Osteotomía pélvica doble o triple: en perros jóvenes, idealmente de menos de 8 a 10 meses y sin artrosis.
- Reemplazo total de cadera: desde el año de edad. Se cambian la bola y la cavidad por implantes.
- Ostectomía de la cabeza del fémur: a cualquier edad. Quita la cabeza del fémur para aliviar el dolor y funciona mejor en perros de menos de unos 27 a 32 kg.
¿Cuánto vive un perro con displasia de cadera?
No hay una cifra. El pronóstico varía mucho según el grado de displasia, el daño de la articulación, la salud general del perro y su entorno. Lo que sí se sabe es que, con un buen manejo, los perros con artrosis pueden tener una esperanza de vida normal, y que la cirugía, cuando está indicada y se hace bien, suele dar buenos resultados.
Cómo ayudarle en casa
- Tapetes antideslizantes donde camina, sobre todo si el piso es de baldosa o madera.
- Rampas o escalones para subir al carro, a la cama o al sofá.
- Una cama acolchada.
- Los platos de comida y agua a la altura de los codos.
- Paseos tranquilos con correa, todos los días.
- Su peso bajo control: pésalo de vez en cuando y pregúntale al veterinario cuál es su peso ideal.
¿Se puede prevenir?
No del todo, porque la genética pesa mucho. Pero sí puedes bajar el riesgo:
- Si vas a comprar un cachorro de raza grande, pregunta si a los padres les evaluaron la cadera con radiografías.
- No lo dejes crecer demasiado rápido: dale la comida medida, no el plato siempre lleno, y pregúntale al veterinario qué concentrado darle mientras crece.
- Mantenlo delgado toda la vida.
Dónde entra TOGO
TOGO no trata la displasia de cadera. Es un suplemento en polvo de apoyo nutricional para las articulaciones y la movilidad (colágeno hidrolizado, glucosamina, condroitina, MSM y omega 3-6-9 de sacha inchi) que puedes sumar, si tu veterinario está de acuerdo, a lo que él indique. La evidencia sobre estos ingredientes todavía es limitada, y por eso TOGO tiene garantía de 90 días: si no ves a tu perro moverse mejor, te devolvemos el 100 % de lo que pagaste. Conoce TOGO.
Preguntas frecuentes
¿La displasia de cadera tiene cura?
La articulación no vuelve a ser normal por sí sola. En cachorros y perros jóvenes, algunas cirugías cambian la forma como se desarrolla la cadera, y el reemplazo total cambia la articulación por una artificial. Aun así, la mayoría de los perros se maneja sin cirugía: peso, ejercicio controlado y tratamiento del dolor.
¿A qué edad aparece?
Las señales pueden aparecer a cualquier edad, y muchos perros no muestran ninguna. Los jóvenes pueden tener la cadera muy floja sin artrosis todavía; en los mayores, lo usual es que la artrosis ya haya aparecido.
¿Un perro con displasia puede hacer ejercicio?
Sí, y le conviene, pero controlado: paseos con correa, superficies blandas y sin forzarlo. Un fisioterapeuta veterinario puede armarle un plan.
¿Los perros pequeños pueden tener displasia de cadera?
Sí, aunque es más frecuente en los de raza grande.
Esta guía es informativa y no reemplaza la consulta con un médico veterinario, que es quien puede examinar a tu perro y decirte qué tiene y qué necesita.
La escribió el equipo de TOGO a partir de las fuentes de abajo. TOGO vende un suplemento para las articulaciones de los perros; por eso te contamos también lo que la evidencia no respalda. Última revisión: 18 de octubre de 2026.
Fuentes
- American College of Veterinary Surgeons (ACVS). Canine Hip Dysplasia.
- Manual de Veterinaria MSD (versión para propietarios). Displasia de cadera.
- Manual de Veterinaria MSD (versión para profesionales). Displasia de cadera en perros.
- Smith G. K. y colaboradores. Lifelong diet restriction and radiographic evidence of osteoarthritis of the hip joint in dogs. Journal of the American Veterinary Medical Association, 2006.
- VCA Animal Hospitals. Artritis en perros.